27 julio, 2021

Telerebelde

Canal de los deportes en Cuba

42 años del primer gran triunfo de nuestras voleibolistas

El campeonato mundial de 1978, que tendría por escenario a la entonces Unión Soviética, constituía para el voleibol femenino cubano una meta muy alta.  

Luego de una exitosa temporada previa, en la que habían obtenido el segundo lugar en la Copa del Mundo, nuestras muchachas comenzaron a eslabonar desde inicios del año una cadena de victorias consecutivas. Por ello, partieron hacia la URSS confiadas en que lograrían una destacada actuación.

Con una nómina de jugadoras que exhibían en aquellos momentos un excelente rendimiento, encabezadas por Mercedes «Mamita» Pérez, Mercedes Pomares, Nelly Barnet, Lucila Urgellés, Imilsis Téllez y Ana María García, el equipo había demostrado un alto nivel frente a los principales elencos del mundo.

Ello generaba optimismo en sus filas y a la par comentarios favorables por parte de los entendidos.  Hasta el prestigioso director técnico de Japón, Shigeo Yamada, había vaticinado que las próximas monarcas del orbe serían las cubanas.  Y tal premonición se hizo realidad.

Una actuación para la historia

Desde el inicio del certamen el desempeño de las caribeñas fue muy estable. En el grupo preliminar F consiguieron derrotar a los conjuntos de Holanda, Perú y Yugoslavia, sólo cediendo un set ante las balcánicas.

Luego, en la segunda fase, barrieron a los planteles de Estados Unidos, Checoslovaquia, la República Democrática Alemana y las campeonas defensoras de Japón, aún cuando una lesión de la experimentada Nelly Barnet obligó a que tuviera que ocupar un puesto en el cuadro titular la debutante Erenia Díaz.  

Las cubanas aseguraban así su avance a la discusión de las medallas y el triunfo sobre las niponas intensificaba la confianza.

Eugenio George da instrucciones a Pomares, Lucila y Ana María/ Foto: Archivo Tele Rebelde

Victoria decisiva sobre la URSS en semifinales

Inolvidable fue entonces el partido semifinal frente al elenco soviético, otro de los principales favoritos. Un encuentro en el cual la maquinaria cubana se mostró imparable a pesar de una evidente parcialidad arbitral en los inicios del choque, que provocó una protesta por parte de nuestra delegación.

La victoria llegaría en cuatro sets, con tanteadores de 12-15, 16-14, 15-10 y 15-12.

Al día siguiente, en la final, las japonesas poco pudieron hacer ante un equipo que había demostrado con creces que era el mejor del mundo. El aplastante 3-0 (15-6/ 15-9/ 15-10) no dejó lugar a las dudas.  Por segunda vez en el torneo las niponas cedían ante quienes las relevaban como monarcas del mundo.

Nuestras chicas, dirigidas por Eugenio George y Antonio Perdomo, escribían una brillante página en los anales del voleibol internacional. Lograban subir por primera vez en la historia a lo más alto del podio en un torneo mundial. Primera ocasión en que lo alcanzaba un equipo femenino de América.

Integrantes del equipo:

  • Mercedes Pérez (seleccionada la jugadora más valiosa del torneo)
  • Lucila Urgellés (mejor atacadora del torneo)
  • Imilsis Téllez (mejor pasadora del torneo)
  • Mercedes Pomares
  • Ana María García
  • Nelly Barnet
  • Erenia Díaz
  • Mavis Guilarte
  • Ana Ibis Díaz
  • Sirenia Martínez
  • Libertad González
  • Maura Alfonso
La delegación cubana en Leningrado (hoy San Petersburgo)/ Foto: Archivo Tele Rebelde
Momentos de la actuación del equipo cubano.