Cepeda, el habitual refuerzo, a las puertas de otro hito

Cuando salte al terreno como refuerzo…

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Cuando salte al terreno como refuerzo de Mayabeque en la Liga Élite, Frederich Cepeda no será simplemente otro nombre ilustre en un roster competitivo. Será, una vez más, el protagonista de una historia que no deja de escribirse.

A sus 46 años —cumplidos el pasado 8 de abril— y en su Serie Nacional número 27, el emblemático Gallo está a solo un imparable de alcanzar los 2600 jits, una cifra inédita en el béisbol cubano. Un swing bastaría para seguir ampliando una leyenda que parece no tener techo.

Cepeda llega a este nuevo desafío respaldado no solo por sus números históricos, sino también por su vigencia competitiva. En la pasada edición de la Liga Élite, reforzando a Ciego de Ávila, fue pieza clave en la conquista del título. Como capitán de ese conjunto, lideró dentro y fuera del terreno, y se adueñó del premio al Jugador Más Valioso de la postemporada tras firmar una actuación sobresaliente: promedio ofensivo de .448, con 13 indiscutibles en 29 turnos, incluidos cinco dobletes, un jonrón y siete carreras impulsadas.

No fue esa la única marca alcanzada en torneos élite. Defendiendo los colores de Artemisa, también como refuerzo, llegó a las mil carreras impulsadas en este tipo de certámenes, reafirmando su condición de hombre clave en cualquier alineación.

Su carrera ha estado marcada por la versatilidad y el compromiso. Aunque es símbolo indiscutible de Sancti Spíritus, también ha vestido los uniformes de Villa Clara, Pinar del Río, Matanzas e Industriales; además de Centrales (Campeón) y Ganaderos.

El peso de su legado estadístico es abrumador. Líder histórico en impulsadas (1526), en comparecencias al bate (10 279), en juegos disputados (2340) y en veces que se embasó de forma legal (5055). También ostenta el mejor OBP con .492, es el recordista en boletos recibidos (2356) y bases por bolas intencionales (457).

A ello se suma su poder y consistencia: único con más de 500 dobles (502) y cuarto en jonrones (386), a solo 14 de ingresar en el selecto club de los 400 cuadrangulares, reservado para leyendas como Orestes Kindelán, Lázaro Junco y Omar Linares.

La otra marca que asoma en el horizonte son las anotadas. En ese acápite se encuentra a solo 56 del líder histórico, Enrique Díaz (1638).

Más allá de las estadísticas, lo que distingue a Frederich Cepeda es su capacidad para reinventarse, liderar y rendir en los momentos decisivos. A las puertas de otra cifra histórica, el béisbol cubano se prepara para aplaudir, una vez más, a la leyenda viviente.


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