La bicicleta cruje en las mañanas húmedas, se inclina contra el viento y avanza kilómetros enteros impulsada por algo más que la fuerza de las piernas: los sueños. Desde principios de abril, así transcurren las jornadas de Ricardo Delgado, quien sobre su inseparable compañera desanda las carreteras de La Guardia, municipio de Pontevedra, en Galicia.
Hasta esa región llegó el espirituano como integrante del Club Oiense-Escuela Estévez, equipo que compite en la segunda división del ciclismo español.
Me he sentido bastante bien adaptándome a todo acá, ya que hizo un poco de frío en las primeras semanas, pero ya ha ido mejorando el clima. Se acerca el verano y es un poco más similar al de Cuba, así que esperemos que eso también se refleje en los resultados, comenta.
El cambio no solo ha sido climático. Europa representa otro ritmo de carrera, otra intensidad, otro universo competitivo donde cada prueba exige concentración máxima y resistencia física.
Es la meca del ciclismo mundial. Aquí hay mucho nivel en cualquier club, por humilde que parezca.
El debut de Ricardo en la actual temporada se produjo en el Gran Premio Ciclista Cuéllar, disputado en esa localidad de Segovia sobre una distancia de 159.5 kilómetros. El cubano cruzó la meta dentro del pelotón principal y apenas a 31 segundos del vencedor, en un resultado alentador.
La primera carrera que tuve, la verdad, fue bastante bien; mejor de lo que pensé, ya que llevaba cuatro meses sin poder correr en Cuba, reconoce.
Y es que el calendario nacional se ha visto reducido por razones económicas, lo cual constituye un obstáculo para los ciclistas cubanos. Por eso, experiencias internacionales como esta resultan vitales para mantener el desarrollo competitivo.

En lo personal espero aprovechar al máximo esta oportunidad y poder mejorar el rendimiento para las próximas carreras que se puedan asignar con la Selección Nacional.
Ricardo ya conoce el ciclismo español. En el 2024 formó el equipo Controlpack de Cataluña. Aquella incursión le permitió entender mejor la dinámica europea y regresar ahora con mayor madurez.
Ya tengo un poco más de conocimiento del nivel de las carreras acá, así que espero aportarle al equipo mi experiencia, ya que la mayoría de los corredores son jóvenes.

La agenda competitiva del espirituano será intensa en las próximas jornadas. El 17 de mayo correrá junto a su club en Vigo, como parte de la Copa de España. Luego afrontará tres exigentes pruebas consecutivas: el Trofeo San Quiteria de Higueruela, en Albacete (22 de mayo); el Gran Premio Villa de Mojados, en Valladolid (23); y el Trofeo de Primavera de Fuenlabrada, en Madrid (24). El día 30 competirá además en el Gran Premio Ciudad de Móstoles Sub-23, también en territorio madrileño.
En esas carreteras continuará persiguiendo segundos, kilómetros y metas. Porque pedalear en ese ambiente significa mucho más que competir. Significa crecer, ganar fondo físico y táctico, y sostener vivo el sueño de representar a Cuba en grandes escenarios.
Fui a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de San Salvador-2023. Aún conservo la ilusión de asistir a Santo Domingo-2026.

La presencia de Ricardo Delgado en el ciclismo español representa una oportunidad importante para el desarrollo de su carrera. Con igual propósito pedalean las matanceras Karen Martínez y Rachel Silveira (natural de Granma), quienes también integran las filas del Club Oiense-Escuela Estévez. El trío permanecerá en España hasta finales de junio
