La capacidad de producir carreras en los momentos oportunos y un bullpen superior han colocado a Industriales a mitad de camino de la final de la IV Liga Élite, frente a Mayabeque. El duelo prosigue el viernes en el Nelson Fernández.
La semifinal entre Industriales y Mayabeque se traslada este viernes al estadio Nelson Fernández de San José de las Lajas con un panorama favorable para los Leones. Los capitalinos dominan el duelo 2-0 luego de imponerse en el Estadio Latinoamericano con marcadores de 5-3 y 8-4, resultados que ratifican el porqué fueron el mejor equipo de la etapa clasificatoria.
A simple vista, las estadísticas ofensivas de ambos conjuntos reflejan una paridad llamativa. Industriales batea para .292, con dos dobles, un triple, dos cuadrangulares y 13 carreras impulsadas. Mayabeque, por su parte, compila .290, con un triple, un jonrón y cinco remolques.
Sin embargo, el béisbol suele decidirse en los detalles, y en esta semifinal las diferencias aparecen cuando los corredores ocupan las almohadillas.
La clave está en la oportunidad
Los Leones han sido mucho más efectivos a la hora de capitalizar las oportunidades ofensivas. Con corredores en circulación exhiben promedio de .469, acompañado por cuatro extrabases. Más revelador resulta su rendimiento con hombres en posición anotadora, situación en la que producen al 30.7 por ciento.
Mayabeque también ha conectado batazos cuando tiene tráfico en las bases, pero no ha logrado traducirlos en carreras. Los Huracanes batean .265 en esas circunstancias y apenas han remolcado tres de los 29 corredores que han llegado a segunda o tercera base. El resultado es un pobre 10.3 por ciento de efectividad que ayuda a explicar el déficit en la serie.
Esa diferencia en la producción ofensiva ha sido determinante. Mientras Industriales ha sabido aprovechar los momentos de presión sobre el rival, los mayabequenses han desperdiciado oportunidades que en una semifinal suelen marcar el rumbo de los partidos.
El relevo vuelve a marcar diferencias
El otro aspecto que inclina la balanza hacia los dirigidos por Guillermo Carmona es el trabajo del bullpen, un departamento que ya había sido superior durante la fase regular.
Los relevistas azules acumulan las dos victorias de la serie y han cubierto siete entradas. Aunque su efectividad de 5.14 está lejos de ser ideal, resulta considerablemente mejor que la de Mayabeque, cuyo relevo exhibe un elevado promedio de carreras limpias de 11.57 en apenas 4.2 innings de labor.
La diferencia cobra aún mayor relevancia porque los abridores han cumplido por ambos bandos. Andy Vargas trabajó cinco entradas sin permitir carreras limpias y Fher Cejas dominó durante seis capítulos inmaculados. Del lado de los Huracanes, Leodan Reyes también lanzó cinco episodios sin admitir anotaciones limpias, mientras Kevin Hernández logró mantener el juego bajo control durante buena parte de su apertura antes de ceder terreno en los compases finales.
Cuando los partidos han llegado a las manos de los relevistas, Industriales ha encontrado respuestas más sólidas.
La hora de los protagonistas
La defensa tampoco ha marcado grandes diferencias. Los Leones han cometido dos errores y los Huracanes tres, por lo que el desenlace de los encuentros ha estado mucho más relacionado con la capacidad de producir carreras y sostener ventajas desde el montículo.
Ahora la serie llega a San José de las Lajas, donde Mayabeque está obligado a reaccionar. Para lograrlo necesita que aparezcan algunos de los hombres llamados a liderar la ofensiva.
Yoasan Guillén apenas batea para .111, Alexander Pozo exhibe average de .250 sin carreras impulsadas y Yordanis Samón acumula apenas dos imparables en siete turnos, sin extrabases ni remolques. Tampoco ha logrado aportar el refuerzo Yulieski Remón, quien compila .125.
Si los Huracanes aspiran a extender la semifinal, esos nombres deberán asumir un protagonismo mucho mayor. Su ofensiva necesita generar suficiente respaldo para proteger a un bullpen que ha mostrado vulnerabilidades desde el inicio de la serie.
Un panorama con color de cielo
La ventaja de 2-0 y el traslado al Nelson Fernández no parecen alterar demasiado las perspectivas de Industriales. Durante la etapa clasificatoria los Leones exhibieron un notable balance de 16 victorias y apenas cuatro derrotas como visitantes, una demostración de solidez que ahora les permite viajar con tranquilidad.
En teoría, la semifinal adquiere cada vez más color azul. Sin embargo, el béisbol cubano ha demostrado en numerosas ocasiones que las postemporadas pueden cambiar de rumbo cuando un equipo encuentra confianza en casa.
Para que eso ocurra, los Huracanes necesitan soplar mucho más fuerte. De lo contrario, Industriales podría completar otros dos rugidos en el Nelson Fernández y asegurar, sin necesidad de regresar al Latinoamericano, su presencia en la gran final de la IV Liga Élite.
