Varios son los cubanos que aparecen entre los máximos acumuladores de medallas en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ratificando el papel protagónico que ha tenido nuestro país en estas justas. En especial en los últimos 60 años, cuando comenzaron a recogerse los frutos de la política de deporte como derecho de todos, que implantó la Revolución.
En sus 21 participaciones en los Juegos, Cuba ha conseguido más de 3700 medallas, de ellas 1925 de oro.
Y dentro de ese gran total, el tirador Hermes Rodríguez es el que más ha ganado, pues suma 22 preseas, 19 de ellas de oro, en 4 Juegos, entre 1986 y 1998.

Sus compañeros de la modalidad de rifle Arnaldo Rodríguez y Guillermo Reyes también están entre los primeros, ambos con 20 medallas.
De la gimnasia artística hay tres nacionales entre los que más premios acumulan. Ángel Aguilar, destacada figura en las décadas del 40 y 50, suma 20 premios, de ellos 9 dorados, mientras los más contemporáneos Erick López y Casimiro Suárez acumulan 17 y 16, respectivamente.
Entre las mujeres, la pistolera Tania Pérez es la que exhibe la mayor cosecha entre las cubanas, con 15 medallas, 11 de ellas doradas, ganadas en cuatro justas entre 1982 y 1993.

Las gimnastas Orisel Martínez y Elsa Lidia Chivás, y la tenista de mesa Maricel Ramírez le siguen, todas con 13 medallas y 8 de oro en cada caso.
De los deportes de equipo, sobresalen el futbolista Carlos Loredo (4 de oro y 1 de bronce) y el basquetbolista Ruperto Herrera (2 de oro, 2 de plata y 1 de bronce).
Los máximos medallistas de la historia son el tirador colombiano Bernardo Tobar y la nadadora boricua Ann Lallande, con 29 y 17, respectivamente, que los sitúan como protagonistas en esta centuria, junto a otros muchos grandes, que también dejaron su legado.

