La 65 Serie Nacional de Béisbol entra desde este viernes 9 de octubre en una segunda estación que puede comenzar a dibujar con mayor claridad el rostro de la temporada. Los 16 equipos regresan al terreno para disputar nuevamente subseries de cuatro partidos dentro de sus respectivos grupos, en un campeonato que, con apenas 40 juegos por disputar para cada conjunto, obliga a mirar los resultados con una importancia mayor que en anteriores campañas.
La primera parada dejó un líder absoluto en el oriente y un panorama más equilibrado en el occidente. Santiago de Cuba fue el único equipo que salió invicto, después de barrer a Guantánamo con una ofensiva que produjo 50 carreras y 15 cuadrangulares. Detrás de las Avispas, Sancti Spíritus comenzó con 3-1, mientras en la zona occidental Pinar del Río, Artemisa y el campeón Matanzas comparten la cima con idéntico balance.
Santiago puso la vara alta

Las Avispas no necesitaron esperar demasiado para anunciar sus intenciones. Cuatro victorias frente a Guantánamo las colocaron al frente del grupo D y, al mismo tiempo, las convirtieron en el conjunto de mejor diferencia de carreras tras la primera subserie: 50 anotadas por solo 19 permitidas.
La producción santiaguera tuvo varios rostros. Yoelquis Guibert encabezó el empuje con tres cuadrangulares, nueve carreras anotadas, 11 impulsadas y ocho boletos, mientras Edilse Silva comenzó igualmente con números sobresalientes, incluido un slugging de 1.462. Ambos bateadores lideran esos departamentos.
No se trata solamente de un equipo que ganó sus cuatro partidos. Santiago mostró una capacidad ofensiva que lo convirtió en el conjunto de referencia del primer tramo y ahora tendrá que trasladar ese impulso al Calixto García, donde lo espera Holguín, otro elenco que abrió con balance de 2-2.
Tres candidatos comparten la cima occidental

En la otra zona, la lucha comienza mucho más cerrada. Pinar del Río, Artemisa y Matanzas ganaron tres de sus cuatro encuentros y llegan a la segunda subserie en lo más alto del este.
Los Vegueros sacaron una renta importante de su visita al Latinoamericano, donde derrotaron tres veces a Industriales. El último de esos desafíos dejó, además, una de las actuaciones estadísticas más llamativas del comienzo: Juan Manuel Pérez conectó cinco dobles en un mismo encuentro y estableció una nueva marca para el béisbol cubano. El récord anterior lo ostentaba Juan Carlos Millán, que jugando para Agropecuarios en la XV Selectiva bateó cuatro frente al pitcheo de Las Villas el 9 de marzo de 1989, según los datos del estadístico Arnelio Álvarez de la Uz.
Artemisa, por su parte, hizo valer la localía en el 26 de Julio ante Isla de la Juventud, mientras Matanzas comenzó la defensa de su corona con tres triunfos ante Cienfuegos en el Victoria de Girón.
Ahora Pinar recibirá a la Isla, Industriales será anfitrión de Artemisa y los Cocodrilos permanecerán en casa para enfrentar a Mayabeque.
Gallos y Leñadores vuelven a encontrarse

El grupo C ofrece uno de los enfrentamientos más atractivos de esta segunda fecha. Sancti Spíritus, que comenzó con balance de 3-1, visitará el Julio Antonio Mella para enfrentar a Las Tunas, subcampeón nacional y dueño de dos triunfos en la arrancada.
Los Gallos llegan con el estímulo de un comienzo positivo en el José Antonio Huelga, donde superaron 3-1 a Camagüey. Los Leñadores, en cambio, buscarán hacer pesar su condición de locales después de una primera subserie dividida.
En el otro duelo del apartado, Ciego de Ávila (2-2) recibirá a Camagüey. Los Tigres se estrenarán como anfitriones ante los discípulos de Miguel Borroto quienes evitaron la barrida en el último partido de la estancia espirituana al imponerse 5-4.
El bateo comienza a marcar diferencias
Los primeros cuatro juegos también permiten observar una Serie Nacional con protagonismo ofensivo. Los principales números individuales confirman esa tendencia, aunque todavía resulta demasiado temprano para convertirlos en pronósticos.
Dennis Laza, de Mayabeque, encabeza a los bateadores con promedio de .667 y también posee el mejor OBP, con .750. Detrás aparecen Yaidier Ruiz, de Artemisa, y Edilse Silva, de Santiago, ambos con .615.
El poder tiene por ahora dueño pinero. Frank David González suma cuatro cuadrangulares, mientras Guibert, Silva y Jonathan Bridón acumulan tres cada uno.
El fonrido inicialista de Ciego de Ávila se convirtió el 6 de octubre en el quinto bateador que jugando con los Tigres dispara tres vuelacercas en un juego, entre los que uno llegó con bases llenas frente al pitcheo tunero. Los otros fueron José A. García (2014 y 2016), el desaparecido Dany Miranda (2001), Yoelvis Fiss (2006) y Humberto Morales (2018), según los datos de Rodolfo Álvarez.
El pitcheo busca su propio equilibrio
Desde el montículo, la historia tiene otros protagonistas.
El derecho Daniel Reyes es el único lanzador con dos victorias después de la primera subserie. Para el espirituano también son las primeras de por vida en series nacionales.
El matancero Naikel Cruz, entretanto, ya acumula tres salvamentos, mientras el también espirituano Yanielkis Duardo sumó dos que le sirvieron para completar el centenar, con los que ingresó a un club que solo tiene a seis relevistas.
El casillero de los ponches tiene al zurdo espirituano Alex Guerra en la cima, con ocho, seguido por Keniel Ferraz, Naikel Cruz y José Carlos Sarria, todos con siete.
En el apartado de efectividad aparecen varios lanzadores sin carreras limpias permitidas hasta el momento, entre ellos Frank Denis Blanco (PRI); Carlos Manuel Cuesta (IND), Javier Leyva (IJV), Genier Álvarez (PRI) y Yoennis Yera (MTZ).
Cuatro juegos, poco margen
La segunda subserie llega demasiado pronto para hablar de tendencias definitivas, pero no demasiado pronto para reconocer señales.
Santiago de Cuba ya demostró que puede golpear con fuerza; Pinar, Artemisa y Matanzas comparten el liderazgo occidental; Sancti Spíritus se instaló entre los primeros del grupo C con el espíritu de guerrilla que acompaña desde hace varias temporadas a ese equipo y Guantánamo encendió las alarmas entre sus parciales.
En una Serie Nacional de 44 partidos, no hay tiempo para esperar. Cada subserie representa casi una décima parte del camino clasificatorio y cada victoria puede terminar pesando cuando llegue la hora de ordenar los cuatro boletos de cada zona.
Por eso, desde este viernes, más que una segunda parada, comienza una nueva oportunidad para confirmar las primeras señales o para empezar a corregir aquello que los duelos iniciales dejaron al descubierto.
