24/09/2021

Telerebelde

Canal de los deportes en Cuba

Para no defraudar a millones de seguidores a nivel mundial, Mijaín López discutirá su cuarta final olímpica.

No existen palabras para describir la grandeza humana y profesional de Mijaín López, del Gigante de Herradura, del múltiple abanderado de delegaciones cubanas o, mejor y simplemente dicho, del Mijaín del pueblo. En una demostración que pocos hubieran podido vaticinar, luego de dos años sin participaciones en competencias oficiales desde los Juegos Panamericanos de Lima 2019, el +130 kilogramos del equipo de lucha grecorromana de Cuba accedió a su cuarta final olímpica consecutiva sin que le marcaran un solo punto en los tres combates efectuados. Tal actuación, lo ratifica como el mayor aspirante al título bajo los cinco aros en Tokio, una vez caído en el camino y derrotado por él mismo, el también estelar Riza Kalayaap, de Turquía.

Ante la habitual calidad y seriedad profesional de Mijaín López, tres veces monarca olímpico y cinco mundial, los pronósticos de especialistas y seguidores del deporte indicaban que podría llegar a la final de Tokio 2020 sin grandes dificultades, entretanto no se enfrentara al único luchador que lo ha podido derrotar en dos ocasiones, Kalayaap, en sendas discusiones del oro en los Campeonatos del Mundo de los años 2011 y 2015. Pero la «sorpresa» para muchos fue que ambos gladiadores se enfrentaran en la semifinal, tal y como ocurrió en Londres 2012 y, cual en aquella ocasión, el cubano pegó un golpe de autoridad que lo ratifica como el mejor luchador de los últimos 14 años, desde que ganara el torneo del orbe de Bakú, Azerbayán, en el 2007.

Pues el Gigante de Herradura fue inamovible ante el turco, a quien venció 2-0 en el mejor y más esperado combate de los Juegos Olímpicos. Antes, había superado 7-0 en cuartos de final al joven talentoso iraní Amid Mirzazadeh, campeón mundial juvenil y titular de Asia, y, en su primera presentación en suelo nipón, al rumano Alin Alexuc, monarca europeo, por superioridad técnica de 8-0.

Tras haberse impuesto en Beijing 2008, Londres 2012 y Río de Janiero 2016 — coronas que lo igualaron al súper estelar ruso Alexander Karelin como únicos luchadores con trío de ases olímpicas — Mijaín discutirá la final de Tokio frente al georgiano Iakobi Kajaia. El abanderado de nuestra delegación ya igualó a Karelim con tres medallas de oro y una plata asegurada en Juegos Olímpicos, pero su incomparable grandeza seguramente lo guiará este 2 de agosto a colgar en su pecho cubano el añorado cuarto cetro, para convertirse en el gladiador de mejores resultados en la historia de la lucha en citas olímpicas.

Adelante, gigante!

Orta, un sueño dorado

A la par de su ídolo, Mijáin López, Luis Alberto Orta se coló en la discusión de la medalla de oro en la división de 60 kilogramos, desmenuzando los prónósticos de los especialistas en este deporte, tanto en Cuba como en el mundo. El capitalino inició su recorrido en los colchones japoneses con triunfo de 5-0 ante el estadounidense Ildar Hafizov. Posteriormente, y en el que parecía su final en los Juegos Olímpicos, Orta se vistió de grande y doblegó 4-3 al subcampeón del mundo Sergeuy Emelin, que representa al Comité Olímpico Ruso. De ahí en adelante, el camino era directamente por acceder al podio de premiaciones.

Pero Orta no quiso pelear por un bronce y sobre el colchón del centro olímpico de deportes de combate Makuhari Messe, de Tokio, se plantó en «tres y dos» ante el moldavo Victor Ciobanu, para derribarlo 11-0. Ahí estuvo la gloria. En sus primeros Juegos Olímpicos ya tiene asegurada una presea plateada, cuando este 2 de agosto se mida al gladiador local Kenichiro Fumita.

Así de espectacular comenzó la actuación de la lucha grecorromana de Cuba en Tokio 2020. Pero los buenos resultados para la delegación cubana continuarán en este deporte.