El Gallo Leñador que doma Leones en play-off

Yankiel Mauris ha convertido a los Leones de Industriales en su presa favorita cuando de…

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Yankiel Mauris ha convertido a los Leones de Industriales en su presa favorita cuando de postemporadas se trata.

En esas instancias donde la sangre fría vale tanto como el talento y los nervios de acero suelen decidir el destino de un campeonato, el derecho espirituano acostumbra a sacar su mejor repertorio para domesticar a los felinos.

En la final de la IV Liga Élite volvió a hacerlo. El as del relevo de Sancti Spíritus escribió una página importante en la historia de los Leñadores al firmar la victoria que igualó la disputa por el campeonato frente a Industriales.

El éxito del refuerzo significó, además, el primero de Las Tunas en una final de Liga Élite y puso fin a una cadena de cinco derrotas consecutivas de los tuneros en partidos por el título.

Para conseguirlo caminó por la lomita con la serenidad de quien domina el oficio. Durante cuatro entradas enfrentó a 14 bateadores; solo dos lograron descifrar sus envíos, cuatro emprendieron el regreso al banco por la vía del ponche y ninguno consiguió pisar el plato.

Esa joya de relevo llegó apenas 24 horas después de silenciar nuevamente a la ofensiva azul en el primer choque de la porfía por la corona.

En aquella salida trabajó 1.2 capítulos impecables. Ningún bateador logró conectarle de hit y los dos corredores que llegaron a las bases lo hicieron por boletos intencionales. Su brillante desempeño en la final tampoco sorprendió.

Durante la fase regular ya había demostrado el acierto de Las Tunas al escogerlo como refuerzo. Compiló balance de cuatro victorias y dos derrotas, sumó dos salvamentos y dejó una sólida efectividad de 3.10, números que lo convirtieron en una de las piezas más confiables del cuerpo de relevistas de los Leñadores.

Las dos presentaciones más recientes no hicieron más que confirmar que lo del «Flaco» frente a Industriales dejó de ser una casualidad hace mucho tiempo.

La memoria conduce hasta los cuartos de final de la Serie Nacional 62. Defendiendo los colores de Sancti Spíritus, Mauris se transformó entonces en una auténtica pesadilla para los capitalinos.

Participó en tres desafíos, conquistó dos victorias y, a lo largo de once entradas, los bates azules fueron incapaces de fabricarle una sola carrera. Apenas tres imparables encontraron los claros de la defensa; el resto de la alineación chocó una y otra vez contra el muro levantado por el espirituano.La historia, lejos de cambiar, se ha repetido.Cada vez que Mauris sube al montículo para enfrentar a Industriales en un play-off, los Leones parecen perder las garras.

Su expediente es tan contundente como elocuente: tres victorias sin derrotas, efectividad perfecta de 0.00 en 16.2 entradas de labor y apenas cinco imparables permitidos en 57 turnos oficiales, para un raquítico promedio ofensivo de .087.No son simples estadísticas.

Son las huellas de un dominio casi absoluto, la evidencia de que, cuando el calendario entra en modo play-off y el uniforme del rival es azul, el derecho de los Gallos suele imponer su voluntad.

Porque hay lanzadores que ganan partidos. Otros deciden campeonatos. Yankiel Mauris, en cambio, ha construido una especialidad: mirar de frente a los Leones cuando más fuerte rugen y obligarlos, una y otra vez, a bajar la cabeza.

Ese es el sello de los grandes relevistas; convertir la presión en rutina y hacer de los escenarios más difíciles el lugar donde mejor saben lanzar.


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