La pelota cubana vuelve a poner a prueba las aspiraciones y el carácter de sus protagonistas. Desde este jueves 29 de octubre y hasta el domingo 1 de noviembre, la sexta subserie de la 65 Serie Nacional propone cuatro jornadas para ganar terreno, defender posiciones y demostrar que, en un campeonato tan corto como exigente, cada victoria puede cambiar el paisaje de la clasificación.
Pinar del Río ha encontrado el rumbo hacia la cima occidental y quiere seguir abriendo distancia. En el Oriente, Santiago de Cuba sostiene el mando, pero siente cerca el aliento de Holguín y Las Tunas.
Lo que viene en las sextas subseries
De jueves a domingo en la zona occidental Industriales visita a Artemisa en el estadio 26 de Julio; Pinar del Río viajó hasta la Isla de la Juventud para medirse con los Piratas en el Cristóbal Labra; Matanzas enfrenta a Mayabeque en el Nelson Fernández, y Cienfuegos recibe a Villa Clara en el Augusto César Sandino.
En el Oriente, Las Tunas juega ante Sancti Spíritus en el José Antonio Huelga; Ciego de Ávila se llegó a Camagüey; Holguín es anfitrión de Santiago de Cuba, y Granma se trasladó a Guantánamo.
Esos partidos marcarán el cierre de los enfrentamientos entre los equipos de los respectivos grupos en ambas zonas, donde en los séptimos duelos arrancará los choques inter grupos que serán de cinco desafíos.
Vegueros y Avispas, guardianes de la cima


Pinar del Río ha convertido la regularidad en su mejor argumento. Dieciséis triunfos en veinte presentaciones le permiten exhibir un impresionante promedio de victorias de .800, acompañado por una racha de cinco éxitos consecutivos. Los Vegueros no solo ocupan la cima de Occidente: llegan con el impulso de quien ha aprendido a encontrar respuestas en los momentos decisivos.
A cuatro juegos de distancia aparecen Matanzas e Industriales, igualados con once victorias y siete derrotas. Mayabeque, con balance de 10-9, intenta mantenerse en la pelea, mientras Villa Clara busca mayor estabilidad después de nueve partidos ganados y ocho perdidos. Artemisa y Cienfuegos comparten registro de 8-12, y los Piratas necesitan que el viento cambie cuanto antes: apenas tres victorias en quince salidas los mantienen en el fondo de la clasificación.
En la región del este, las Avispas santiagueras siguen marcando el ritmo. Sus trece triunfos y siete reveses las sostienen en lo más alto, aunque la ventaja es estrecha y no permite descuidos. Holguín y Las Tunas, ambos con balance de 12-8, esperan cualquier tropiezo del líder para disputarle el primer puesto.
Sancti Spíritus marcha cuarto, con once victorias y nueve derrotas, a dos juegos de la cima. Ciego de Ávila y Granma comparten el siguiente escalón, con diez éxitos e igual número de fracasos. Más abajo, Camagüey (7-13) y Guantánamo (5-15) necesitan transformar sus esfuerzos en resultados para no dejar escapar demasiado pronto a sus rivales.
El calendario ofrece ahora un duelo de especial interés: Santiago de Cuba y Holguín se encontrarán en el Guillermón Moncada, con la cercanía de la clasificación como ingrediente adicional. Para unos, será la oportunidad de proteger el mando; para otros, la posibilidad de acortar el camino hacia la cumbre.
El bateo individual tiene protagonistas
Dennis Laza, de Mayabeque, ha encontrado con facilidad los espacios entre los defensores y encabeza el bateo con .473. Muy cerca marcha Yeison Martínez, de Santiago de Cuba, con .468, mientras Frederich Cepeda, de Sancti Spíritus, sostiene un notable .450. Luis Pablo Acosta, de Pinar del Río, aparece con .433 y Yoelkis Guibert, también de Santiago, con .422.
Pero si hay un bateador que concentra buena parte de la atención es Guibert. Sus once jonrones, 31 carreras impulsadas y 30 anotadas resumen una producción ofensiva de gran impacto. También lidera el slugging, con 1.000, y el OPS, con 1.615, combinación que lo sitúa entre los bateadores más completos de este primer tramo de la campaña.
Frank David González, de la Isla de la Juventud, y Henry Quintero, de Las Tunas, han cruzado ocho veces la cerca. Quintero, además, lidera los jits conectados, con 37, y las bases recorridas, con 69. Detrás de él aparecen Yordanis Samón, de Camagüey, y Ernesto Torres, de Holguín, ambos con 32 imparables.
En el arte de llegar a las bases, Lázaro Armentero, de Industriales, combina paciencia y oportunidad: ha recibido 33 boletos y presenta el mejor porcentaje de embasado, con .633. Guibert y Cepeda también sobresalen en ese apartado, con .615 y .614, respectivamente.
Desde el montículo, el arte de sostener la ventaja
Si el bateo enciende la esperanza, el pitcheo tiene la difícil misión de mantenerla viva.
Yunier Batista, de Ciego de Ávila, encabeza el departamento de victorias con cuatro, aunque la lesión sufrida que lo puso de baja le impedirá aumentar la cifra. Detrás de él, varios serpentineros han conseguido tres triunfos, señal de una competencia que también se libra desde la lomita.
En el oficio de cerrar los partidos, Frank Abel Álvarez, de Pinar del Río, y Yaniesky Duardo, de Sancti Spíritus, comparten el liderazgo con seis salvamentos. Cuando el juego se estrecha y la ventaja parece caminar sobre una cuerda floja, ambos han asumido la responsabilidad de proteger el esfuerzo de sus compañeros. Naikel Cruz, de Matanzas; Frank Navarro, de Holguín, y Osviel Fernández, de Mayabeque, les siguen con cuatro rescates cada uno.
Naikel también destaca por su capacidad para retirar bateadores por la vía de los strikes: suma 27 ponches. Albert Valladares, de Camagüey, y José Ignacio Bermúdez, de Mayabeque, han conseguido 22 cada uno, mientras Kevín Soto, de Ciego de Ávila, acumula 21.

Entre los lanzadores más efectivos aparecen, tras Isaias Grandales, Raymond Figueredo, de Industriales (1.00); Kevín Soto (1.53), Carlos Manuel Cuesta, también de Industriales (1.72), y el pinareño Frank Denis Blanco, con 1.88.
Figueredo sobresale además por limitar la llegada de corredores a las bases, con un promedio de 0.83 boletos y jits permitidos por entrada. Cuesta registra 0.89 y Yadián Martínez, de Mayabeque, 0.90. En esa batalla silenciosa, reducir los hombres en circulación significa alejar el peligro antes de que se convierta en carrera.
Cuatro jornadas para cambiar el rumbo
La sexta subserie llega con la clasificación abierta y varias historias en pleno desarrollo. Pinar del Río quiere prolongar su buen paso; Santiago de Cuba deberá defender la cima ante un rival directo, y Holguín y Las Tunas esperan su oportunidad.
Durante cuatro días, cada terreno será escenario de esas pequeñas batallas que adquieren prominencia en un calendario de solo 44 partidos para cada elenco, y que al terminar los compromisos de ahora, dejará en veinte la cifra para definir a los mejores cuatro de cada zona que estarán en la postemporada.
