Yoan Moncada: del talento de Cienfuegos al liderazgo del equipo Cuba

Era una señal temprana de que aquel muchacho estaba destinado a escenarios mayores.

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En el béisbol, como en la vida, los grandes caminos suelen comenzar con pasos pequeños. A veces con un batazo memorable; otras, simplemente con la oportunidad de tomar el bate por primera vez.

La historia de Yoan Moncada inició en Series Nacionales de una manera discreta, casi silenciosa, en una noche de noviembre de 2012. Para ese momento lo acompañaba ya una aureola de elogios ganados con pasmosa naturalidad en las edades tempranas.

Un talento que se anunciaba desde la infancia

Entre 2008 y 2012, en los campeonatos nacionales de las categorías 13-14, 15-16 y 17-18 años, Moncada dejó números que hablaban por sí solos.

De acuerdo con mis archivos, en cinco torneos acumuló 173 hits en 367 turnos al bate, para un extraordinario promedio ofensivo de .471. Aquel rendimiento estuvo acompañado por 28 dobles, 16 triples, 12 jonrones, y más de un centenar de bases por bolas.

Pero no era solo la producción ofensiva. Quienes lo vimos jugar en aquellos años recordamos a un atleta completo: rápido en las bases, disciplinado en el plato y con una fuerza natural que hacía viajar la pelota con facilidad.

Un momento en el que esas virtudes brillaron con especial intensidad fue su último certamen de la entonces categoría AA en el 2011, cuando promedió .500 en 126 turnos, mientras sumaba 26 extrabases —ocho cuadrangulares—, 45 carreras impulsadas y 20 bases robadas en 22 intentos.

Meses después el talento encontró reconocimiento internacional durante el XIV Campeonato Mundial Sub-16, celebrado en la ciudad mexicana de Lagos de Moreno, donde Moncada integró el equipo Todos Estrellas como tercera base tras batear .500, con slugging de .800, mientras Cuba conquistaba la medalla de plata.

Era una señal temprana de que aquel muchacho estaba destinado a escenarios mayores.

El debut en Serie Nacional y la medalla mundial

Yoan Moncada, novato con equipo Cienfuegos

El 27 de noviembre de 2012 llegó uno de los momentos más importantes en la carrera de cualquier pelotero cubano: el debut en la Serie Nacional.

Aquella noche, en el Estadio 5 de Septiembre fui testigo del enfrentamiento de Cienfuegos y Sancti Spíritus en el inicio del calendario de ambos equipos en la temporada 52. En el banco de los Elefantes esperaba un joven de apenas 17 años.

En el octavo inning, el cuerpo técnico decidió enviarlo al plato como bateador emergente en sustitución del segunda base Darián González. El relevista espirituano Omar Guardarrama fue el primer rival que enfrentó en la máxima categoría del béisbol cubano.

El resultado en la planilla fue simple: un turno al bate, sin hit.

Al día siguiente volvió a cumplir una rutina similar, pero esta vez como defensor de la segunda base. El 29 de noviembre repitió la escena: participación tardía y otro turno al bate sin éxito.

El béisbol siempre guarda su recompensa

En el cuarto juego de la temporada de Cienfuegos, disputado en el municipio camagüeyano de Vertientes, Moncada conectó su primer hit en Series Nacionales frente al relevista zurdo Noel Casals, en las postrimerías de un encuentro que terminó con victoria de su equipo 7 carreras por 5.

Foto: Roberto Carlos Medina

Para muchos fue apenas un imparable más. Para el joven debutante significó el primer swing visible de su historia en el béisbol cubano.

Semanas después dejó otra escena memorable. Durante el Juego de las Estrellas –marzo del 2013- celebrado en Sancti Spíritus, Moncada sorprendió a todos al dominar dos de las pruebas de habilidades: 3.48 segundos en el corrido de home a primera y 14.15 en la vuelta completa al cuadro.

Nunca antes un novato había ganado ambas competencias. La velocidad también comenzaba a formar parte de su leyenda, siguió creciendo ese año en Taipéi de China, al  colgarse el bronce en la Copa del Mundo sub-18.

Dentro del Cuba juvenil fue el líder en bateo (.375), slugging (.542) y por ciento de embasado (.483), con la titularidad en los ocho desafíos celebrados y superando en rendimiento a Randy Arozarena y Luis Robert, quienes también asistieron a la lid celebrada entre el 30 de agosto y el 8 de septiembre

Sus números en Series Nacionales y el salto a MLB

En Series Nacionales —incluido el play-off de la 52— y en la temporada 53, Moncada disputó 106 juegos, en los que dejó:

-Promedio ofensivo: .275

-Dobles: 11

-Triples: 4

-Jonrones: 4

-Bases robadas: 21 (12 veces atrapado)

Aquellas cifras fueron apenas el preludio de lo que vendría después.

El 2 de septiembre de 2016, Moncada dio otro swing histórico al debutar en la Major League Baseball con los Boston Red Sox, enfrentando a los Oakland Athletics en el Oakland–Alameda County Coliseum.

Un día después llegó su primer gran momento ofensivo en ese nivel: dos hits en cinco turnos, incluido un doble, una carrera impulsada y dos anotadas.

A partir de ahí comenzó su camino en la gran carpa, primero con los Chicago White Sox, y posteriormente con Los Ángeles Angels, organización en la que se mantiene desde el 2025.

El presente: líder en el equipo Cuba

Yoan Moncada #10 Foto: Brandon Sloter/Getty Images

Hoy, Moncada es el único jugador de posición de MLB dentro del elenco cubano que participa en el VI Clásico Mundial de Béisbol.

Llega a esta edición después de la experiencia vivida en 2023, torneo en el que arrancó con una racha adversa de 0 hits en 8 turnos, antes de despertar en sus siguientes comparecencias al plato (10 hits en 15 turnos). Aquella reacción incluyó cuatro dobles, un jonrón y cinco carreras impulsadas, con OBP de .519, slugging de .739 y OPS de 1.258.

Con esos números se convirtió en uno de los pilares ofensivos de un equipo que terminó en un meritorio cuarto lugar. En la edición de 2026, el guante seguro y la capacidad ofensiva de Yoan Moncada vuelven a ser la brújula de un colectivo que siempre ha superado la fase de grupos en este torneo.


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