El hockey cubano volvió a ocupar el lugar que históricamente le ha correspondido en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
En Santo Domingo-2026, las selecciones femenina y masculina conquistaron las dos medallas de oro y devolvieron el dominio de una disciplina que había sufrido un retroceso en San Salvador-2023, cuando los hombres terminaron terceros y las mujeres segundas.
El doble campeonato no solo representa una recuperación deportiva. También adquiere particular valor por las condiciones en que ambos equipos llegaron a la cita regional y por la ausencia de competencias y topes durante los dos años previos.
Las mujeres y la revancha ante México

El conjunto femenino dominó invicto el grupo B. En la fase clasificatoria derrotó a Barbados 7-1, a Bermudas 9-0 y a Jamaica 7-0. En semifinales mantuvo la contundencia y superó 6-0 a Venezuela.
Así llegó nuevamente a una final contra México, en una rivalidad que se ha convertido en una de las principales historias del hockey femenino centro-caribeño.
Fue la tercera final consecutiva entre ambas selecciones y la cuarta desde que las mujeres comenzaron a disputar la competencia en la edición de Santiago de los Caballeros-1986.
Cuba había ganado el duelo entre ellas en Maracaibo-1998, y volvió a imponerse en Barranquilla-2018, por 1-0.
En San Salvador-2023, México tomó desquite. Después del empate 1-1 en el tiempo reglamentario, ganaron 3-2 en la tanda de penales y arrebataron una corona que hasta ese momento pertenecía a las antillanas.
En Santo Domingo llegó la revancha.

El partido terminó 0-0 y nuevamente hubo que recurrir a los penales. Cuba ganó 2-0 y recuperó el título.
La portera Yurismailis García resultó decisiva. Sus atajadas mantuvieron el empate durante el partido y, en la definición, detuvo los penales para convertirse en la heroína de la jornada.
Con ese resultado, se conquistó el sexto título femenino en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Vera, Nikle y Darias, protagonistas cubanas.
Yuraima Vera terminó como máxima goleadora del torneo con ocho tantos. Para la espirituana significó además su tercera medalla de oro en Juegos Centroamericanos y del Caribe, en los suma una plata.
Con esa cosecha alcanzó la cantidad de cuatro medallas que poseen las jugadoras con mayor acumulado histórico en esta disciplina dentro de la competencia regional.
También llegó a cuatro preseas la tunera Sunaylis Nikle (3-1-0), quien junto a Yuraima han participado en todas las lides regionales desde Veracruz-2014.
La otra figura a resaltar fue la joven delantera de Sancti Spíritus Sheila Darias. En San Salvador-2023 había terminado como co-líder goleadora del torneo (6) empatada con su compatriota Yunia Milanés. En Santo Domingo elevó su producción a siete perforaciones y terminó como segunda máxima anotadora, todos conseguidos mediante tiros de campo.
Los hombres también regresaron al primer lugar

El equipo masculino transitó invicto por la fase de grupos. En el grupo B derrotó a Venezuela 4-0, a República Dominicana 7-5 y a Jamaica 1-0. En semifinales superó 3-2 a México y consiguió el boleto a la final frente a Trinidad y Tobago.
El partido por el título terminó 2-2 durante el tiempo reglamentario y, al igual que en la final femenina, el campeón tuvo que definirse mediante los penales. Cuba se impuso 2-1.
El capitán Iraidys Calderón fue una de las figuras de la selección y terminó como principal artillero del torneo (8) empatado con el trinitario Teague Marcano.
En la definición también apareció el portero Ignacio Aroche, quien detuvo el penal que podía mantener con vida a Trinidad y Tobago y aseguró el regreso de Cuba a la cúspide.
El título tuvo además un significado especial porque en San Salvador-2023 Cuba había terminado tercera, después de caer en semifinales y perder así una corona ganada en todas las ediciones anteriores a las que había asistido.
Yoandy Blanco, una historia dentro de la historia

El regreso de Yoandy Blanco constituye uno de los capítulos particulares de este campeonato.
A los 47 años, el veterano volvió a integrar la selección nacional después de su última participación en los juegos del 2018. El llamado del director técnico Lázaro Oliva lo convenció para que aportara experiencia y conocimiento a una generación mucho más joven. Para incorporarse al equipo retornó incluso desde el extranjero, donde reside. No dudó y salió recompensado.
El resultado fue su quinto título centroamericano y del Caribe. Había sido campeón en Maracaibo-1998, Cartagena-2006, Veracruz-2014 y Barranquilla. Santo Domingo añadió la quinta corona a una trayectoria que atraviesa diferentes generaciones del hockey cubano.
A su edad compartió terreno con jugadores que podrían ser sus hijos y volvió a convertirse en un referente dentro de una selección que necesitaba recuperar el cetro perdido tres años antes.
El oro que debe valorarse también por el contexto
Los títulos de ambos equipos adquieren una dimensión particular cuando se observa el escenario de preparación.
El Campeonato Nacional de hockey de los dos sexos, tuvo su última edición en 2024. En consecuencia, ninguna de las dos ramas contó con torneos durante 2025 y 2026.
Por tanto, las dos selecciones llegaron a Santo Domingo después de dos años sin una competencia regular que sirviera como escenario de confrontación interna.
A esa situación se sumaron dificultades materiales durante la preparación. Tanto hembras como varones entrenaron en la escuela de hockey Antonio Maceo, de Santiago de las Vegas, en una superficie que durante determinados períodos no contó con las condiciones adecuadas de regadío. Los apagones obligaron a dormir durante unas cuantas noches en las gradas, sobre colchones, y las esporádicas lluvias sirvieron para aprovechar a la hora que fuese las bondades de la humedecida cancha sintética.
El calzado especializado tampoco estuvo disponible hasta después del primer partido en Santo Domingo.
Por eso, las coronas deben analizarse no solamente desde el resultado, sino desde el contexto competitivo en que fueron obtenidas.
Las posiciones finales de Santo Domingo-2026
Como referencia histórica, estas fueron las clasificaciones completas de los dos torneos de hockey en los Juegos del Centenario.
Torneo femenino
1. Cuba
2. México
3. Venezuela
4. Barbados
5. República Dominicana
6. Puerto Rico
7. Jamaica
8. Bermudas
Venezuela obtuvo el bronce tras derrotar 4-1 a Barbados.
Torneo masculino
1. Cuba
2. Trinidad y Tobago
3. México
4. Venezuela
5. República Dominicana
6. Jamaica
7. Barbados
8. Guatemala
México conquistó el bronce al derrotar 5-1 a Venezuela.
El doble campeonato devuelve a la disciplina al primer lugar regional y deja, además, una señal importante hacia el futuro: mantener ese dominio requerirá no solo de la experiencia acumulada y del talento de sus jugadores, sino también de recuperar espacios competitivos y condiciones de preparación acordes con las exigencias del alto rendimiento.
Ahora toca festejar sin perder la mirada de los Panamericanos de Lima-2027, para donde ya el hockey cubano tiene el pasaje en el bolsillo.
