El británico logró su primera victoria con Ferrari, mientras Mercedes volvió a sufrir problemas de fiabilidad tras el abandono de Antonelli
Lewis Hamilton volvió a lo más alto de un podio de Fórmula 1 después de dos años de espera. El piloto británico se impuso en el Gran Premio de Barcelona y consiguió su primera victoria con Ferrari, un resultado que también puso fin a la sequía de triunfos de la escudería italiana.
La carrera dejó varias conclusiones importantes para el campeonato: Mercedes ya no parece invulnerable, Ferrari ha dado un paso adelante en rendimiento y la lucha por el título promete mantenerse abierta durante las próximas citas.
La pole fue para Russell; la carrera, para Hamilton
La batalla comenzó desde la jornada del sábado. George Russell confirmó el potencial de Mercedes al conquistar la pole position, aunque la gran sorpresa fue Hamilton.
El siete veces campeón del mundo colocó su Ferrari en la segunda posición, apenas a 64 milésimas del británico, demostrando que la escudería de Maranello estaba lista para pelear por la victoria.
La estrategia de Ferrari marca la diferencia
Ferrari apostó por una estrategia agresiva de tres paradas, iniciando la carrera con neumáticos blandos.
Aunque Hamilton no logró liderar en la salida, mantuvo un ritmo competitivo durante todo el primer stint. La clave llegó tras su primera parada, cuando comenzó a rodar con neumáticos medios y estableció un ritmo que ninguno de sus rivales pudo igualar.
Russell y Kimi Antonelli esperaban beneficiarse de la parada extra prevista para el piloto de Ferrari, pero la aparición de un coche de seguridad virtual terminó favoreciendo la estrategia del británico.
A partir de entonces, Hamilton controló la carrera con autoridad y cruzó la meta con 19 segundos de ventaja sobre Russell.
Una victoria histórica para Hamilton y Ferrari
El triunfo tuvo un valor especial para ambas partes.
Para Hamilton significó la victoria número 106 de su carrera deportiva y la primera defendiendo los colores de Ferrari. Además, amplió una estadística reservada para muy pocos pilotos al conseguir victorias con tres equipos distintos: McLaren, Mercedes y Ferrari.
Ferrari volvió a ganar por primera vez desde el Gran Premio de Hungría de 2024.
Ferrari sigue siendo la estructura más emblemática de la Fórmula 1. Presente desde el primer campeonato del mundo disputado en 1950, acumula 248 victorias en la máxima categoría.
Mercedes vuelve a preocuparse por la fiabilidad
Pese al segundo puesto de Russell, Mercedes abandonó Barcelona con algunas dudas.
El piloto británico nunca pudo responder al ritmo de Hamilton y además volvió a verse exigido por Antonelli, quien protagonizaba una sólida actuación antes de sufrir una avería mecánica.
El abandono del joven italiano supuso otro golpe para la escudería alemana, que acumula dos retiros en las últimas tres carreras.
Según explicó el propio equipo, los problemas están relacionados con el sistema eléctrico de los monoplazas, especialmente con las baterías, un inconveniente que todavía no ha encontrado una solución definitiva.
McLaren aprovecha y Red Bull sigue sin respuestas
La retirada de Antonelli permitió a Lando Norris ascender hasta la tercera posición y devolver a McLaren al podio.
Sin embargo, la escudería de Woking continúa lejos del nivel que mostró durante la temporada anterior. El vigente campeón sigue sin encontrar el camino hacia la victoria y actualmente se encuentra por detrás de los pilotos de Mercedes y Ferrari en la clasificación.
Por su parte, Red Bull tampoco atraviesa su mejor momento.
Max Verstappen continúa mostrando destellos de su talento, pero las limitaciones del monoplaza dificultan su lucha por las victorias. Aunque el neerlandés sigue siendo un candidato habitual a los puestos de honor, el dominio exhibido en temporadas anteriores parece haber quedado atrás.
Austria será la próxima gran prueba.
