Un Sprint de leyenda en Phillip Island, la caída de Jorge Martín y la suspensión de la carrera dominical marcaron un fin de semana dramático en MotoGP.
En la Fórmula 1, Kimi Antonelli conquistó en Austin su novena victoria de la temporada y quedó a las puertas de proclamarse campeón del mundo, mientras la batalla por el subcampeonato promete emociones hasta el final.
MotoGP: un Sprint de leyenda y un campeonato al rojo vivo
MotoGP está viviendo un final de temporada emocionante. El trazado australiano de Phillip Island hizo honor a su historia con un Sprint de leyenda.

La batalla por el título de pilotos entre Jorge Martín y Marc Márquez, la lucha por el campeonato de constructores entre las marcas italianas y la suspensión del Gran Premio del domingo fueron, sin dudas, los principales acontecimientos en Australia.
Aprilia mostró un enorme potencial desde los primeros entrenamientos, por lo que el panorama para la marca de Noale y su piloto líder, Jorge Martín, parecía favorable. Sin embargo, la lluvia durante las clasificaciones cambió el escenario y los pilotos oficiales de la escudería, Martín y Bezzecchi, sufrieron las consecuencias.
El mejor clasificado de Aprilia fue el madrileño, cuarto en la parrilla. Por su parte, el campeón defensor, Marc Márquez, consiguió una importante pole position que aprovechó desde que se apagaron los semáforos. Martín no se dejó intimidar, sacó su casta de campeón y, desde la mismísima arrancada, fue a por el piloto de Cervera.
Disfrutamos de un duelo épico, con adelantamientos a todo riesgo que nos pusieron los pelos de punta. A la fiesta se sumó Álex Márquez, quien llegó a colocarse segundo y relegó a Martín al tercer puesto. Pero el madrileño no tiró la toalla: recuperó la segunda posición y después se hizo con el liderato, hasta que el mayor de los Márquez volvió a la punta.
Sinceramente, fue una carrera de infarto, con Álex convertido en protagonista de una batalla que involucró a los dos aspirantes al título.
Mientras tanto, Martín y Marc continuaban intercambiando posiciones en una lucha que parecía no tener tregua. Pero el desenlace fue dramático. En la octava vuelta, cuando Martín rodaba segundo y seguía peleando por la victoria, sufrió una impresionante caída que lo sacó de carrera.

La caída cambió por completo el panorama del campeonato.
Marc Márquez ganó el Sprint, con su hermano Álex en segunda posición y Fabio Di Giannantonio tercero, y recuperó el liderato de la clasificación general. Ahora aventaja a Martín en diez puntos, cuando el campeonato entra en una fase decisiva.
Phillip Island se despide con una carrera que nunca llegó
Las malas condiciones de visibilidad impidieron que el helicóptero médico pudiera operar con seguridad y obligaron a cancelar las carreras dominicales de MotoGP, Moto2 y Moto3.
Los aficionados presentes y los millones de televidentes tuvimos que conformarnos con dos vueltas de exhibición detrás del coche de seguridad, antes de que los pilotos saludaran al público en la recta principal.
Fue una decisión acertada desde el punto de vista de la seguridad, pero también una enorme frustración para quienes esperábamos una despedida deportiva a la altura de uno de los circuitos más icónicos del motociclismo mundial.
Phillip Island se marcha del calendario dejando una historia de carreras memorables, adelantamientos imposibles y emociones difíciles de olvidar.
No era el final que merecía un escenario de semejante categoría, pero la seguridad debe estar siempre por encima del espectáculo.
Todos esperamos con ansias el Gran Premio de Malasia, en Sepang, aunque también con dudas sobre la participación de Martín. El español lucha, literalmente, a brazo partido con Marc Márquez, y su lesión puede resultar determinante en la definición del campeonato.
La película es un suspenso. La posible ausencia de Martín no cambia nuestra opinión sobre el desenlace: vemos el título cada vez más rojo. Marc ha golpeado psicológicamente a su rival y el impacto puede dolerle más que la lesión en el brazo derecho.
Sin embargo, carreras son carreras y nada está decidido hasta el final.
Fórmula 1: Antonelli acaricia la corona y el subcampeonato arde

No podemos pasar por alto la Fórmula 1, que vivió en Austin su decimoctavo Gran Premio de la temporada.
El Gran Premio de Estados Unidos es uno de los más carismáticos del calendario, con los sombreros texanos y el ambiente del estado de la estrella solitaria como protagonistas.
Allí, Kimi Antonelli llegó a rodar por momentos como campeón del mundo, pero tendrá que esperar hasta el próximo Gran Premio de México para intentar cerrar la cuenta.

Ya lo hemos comentado en programas anteriores: el título de Antonelli parece cuestión de tiempo. Ahora necesita sumar apenas dos puntos para asegurarlo matemáticamente. Sin embargo, la lucha por el subcampeonato está que arde.
Entre Russell, segundo de la clasificación, y Charles Leclerc, quinto, hay apenas nueve puntos de diferencia. El piloto inglés de Mercedes comenzó a perder terreno en Azerbaiyán, mientras Verstappen protagonizaba su remontada y se metía de lleno en la lucha por las posiciones de privilegio.
Después de Austin, el neerlandés ocupa la cuarta posición, a seis puntos de Russell, mientras Hamilton está a solo uno del británico.
En el Gran Premio de Estados Unidos pasó de todo: una clasificación electrizante, una arrancada palpitante y estrategias diferentes, entre las que terminó imponiéndose la del joven piloto de Mercedes.
La estrategia de Lando Norris fue similar a la de Antonelli, pero sus neumáticos medios, con los que arrancó, duraron muy poco. Tuvo que parar en la vuelta dieciséis y, durante las cuarenta vueltas restantes, el desgaste de los neumáticos duros le pasó factura. Al final, tuvo que conformarse con la quinta posición.
Por otra parte, Leclerc, Hamilton y Verstappen apostaron por una estrategia de dos paradas. Los de Maranello acertaron con la combinación de blandos, medios y duros, mientras que el piloto de Red Bull optó por blandos, blandos y medios. Verstappen terminó sufriendo con los medios, pero pudo alcanzar el podio y superar a Hamilton, recortándole nuevamente puntos al siete veces campeón del mundo en la lucha por el subcampeonato.
Russell resta importancia al subcampeonato
George Russell le ha restado importancia a terminar segundo en el campeonato, algo que, a nuestro juicio, parece absurdo. Ser subcampeón del mundo no es cualquier cosa. Para conseguirlo tiene talento y coche, pero también una competencia que no le dará tregua.
La pelea asusta: Hamilton está a un solo punto, mientras Verstappen lo acecha a seis unidades. Leclerc, aunque quinto, se encuentra a nueve puntos del británico y también tiene motivos para soñar.
Todo indica que Antonelli puede proclamarse campeón en el próximo Gran Premio. Ahora bien, ser segundo en el campeonato vale mucho y la cita mexicana puede aportar un grano de pimienta a una sazón que cada día sabe mejor.
La corona parece tener dueño, pero la batalla por el subcampeonato sigue abierta. Y mientras haya puntos en juego, nadie puede darse el lujo de bajar la guardia.
