En la tarde del viernes, Sascha superó a Jakub Mensik sin necesidad de jugar al límite. En la manga inicial aceptó el intercambio de golpes constante, pero al agenciarse el séptimo juego, dictó el camino a seguir en el propio choque semifinal del Roland Garros.
El segundo cabeza de serie solventó la presión y conservó su favoritismo en la segunda gran cita de la temporada. Se impuso al polaco en cuatro mangas, con pizarras de 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 en un tiempo prudente para evitar el desgaste antes del reto dominical.

De esta manera, el alemán accedió a su cuarta final de esa índole, instancia en la que enfrentará al italiano Flavio Cobolli, ubicado en el puesto 14 del ranking individual masculino. Cobolli accedió sin ni siquiera jugar un punto. Su rival de turno y coterráneo, Matteo Arnaldi no compareció por una delicada situación de salud, asociada a problemas de digestión.
Las condiciones para Zverev rozan la perfección: el bicampeón vigente, Carlos Alcaraz, renunció al evento por lesión. A su vez, el líder global del deporte, Jannik Sinner, cedió su boleto a las postrimerías ante Juan Manuel Cerúndolo en la segunda ronda.
El germano competirá el domingo en su segunda final sobre la tierra francesa, superficie en la que ya perdió con Alcaraz en 2024.
