En su primera prueba de fuego en territorio estadounidense, rumbo al VI Clásico Mundial de Béisbol, la selección de Cuba cayó este martes por blanqueada de 4-0 ante los Reales de Kansas City en un partido preparatorio celebrado en el Surprise Stadium de Arizona.
El encuentro, que formó parte de los entrenamientos primaverales del conjunto de Grandes Ligas, sirvió como un termómetro competitivo para los dirigidos por Germán Mesa, que dejaron destellos de calidad en el pitcheo de relevo pero evidenciaron falta de contundencia ofensiva.
El abridor cubano Denny Larrondo cargó con la derrota tras una actuación complicada de dos entradas, en las que permitió cinco hits y tres carreras limpias, incluyendo el batazo que marcó la pauta del juego.
Precisamente, el daño temprano llegó en el mismo primer episodio cuando Michael Massey desapareció la pelota con un jonrón de dos carreras por el jardín derecho para abrir el marcador. Kansas City no bajó la intensidad y en el segundo inning, Josh Rojas abrió con un triple y luego anotó gracias a un rodado impulsor de Kyle Isbel, colocando la pizarra 3-0.
El pitcheo de los Reales, liderado por el abridor Ryan Bergert, dominó a la artillería cubana durante todo el encuentro. Bergert, quien se apuntó la victoria, trabajó tres entradas en blanco sin permitir hits y con cuatro ponches.
Tras su salida, el relevo de Kansas City, donde vieron acción brazos como Félix Arronde, Lucas Erceg y Beck Way, continuó la obra al limitar a la ofensiva rival a solo seis imparables y mantener el cero en la pizarra.
La reacción del pitcheo cubano y oportunidades perdidas
A pesar de la desventaja temprana, el cuerpo de lanzadores cubanos mostró una cara diferente tras la salida de Larrondo. El bullpen, compuesto por seis brazos, lanzó seis entradas de solo una carrera y siete ponches, dando señales de solidez de cara al torneo.
Yariel Rodríguez trabajó 1.2 episodios sólidos, permitiendo un hit, regalando un boleto y ponchando a dos rivales.
Le siguió Emmanuel Chapman, quien en 1.1 entradas no permitió imparables y abanicó a uno . La única mancha en el relevo la puso Darién Núñez, a quien se le embasaron dos corredores que luego anotaron la cuarta y definitiva carrera de los Reales gracias a un lanzamiento descontrolado y un doble robo . Pedro Santos y el cerrador Raidel Martínez cerraron el partido con autoridad, lanzando un inning cada uno sin permitir hits y mostrando velocidad en sus envíos; Martínez llegó a las 95.4 millas con su recta.
Sin embargo, la ofensiva cubana no pudo descifrar a los lanzadores rivales en los momentos clave. De los seis indiscutibles conectados, Roel Santos fue el único que brilló al irse de 4-2.
Yoan Moncada, Alfredo Despaigne, Malcom Núñez y Omar Hernández aportaron un sencillo cada uno, pero el equipo careció del batazo oportuno . Las mejores opciones de anotar llegaron en el sexto y octavo capítulos, con corredores en posición anotadora, pero los bates cubanos se fueron en blanco en esos tramos. Con este resultado, Cuba pone fin a su primer ensayo ante una organización de las Grandes Ligas. El equipo tendrá una última oportunidad de ajustar sus piezas este miércoles, cuando se enfrente a los Rojos de Cincinnati en el Goodyear Ballpark, antes de viajar a San Juan, Puerto Rico, para debutar el viernes en el Grupo A del Clásico Mundial frente a Panamá.
