La final de la IV Liga Élite del Béisbol Cubano ha respondido, hasta el momento, a las expectativas. Industriales y Las Tunas dividieron honores en el Estadio Latinoamericano y, a partir del sábado, chocarán en el Julio Antonio Mella.
Los Leones golpearon primero (4×3) en un partido de alta tensión que permaneció igualado a tres carreras desde el segundo inning. El séptimo episodio marcó la diferencia. Un doblete de Tailon Sánchez y un sencillo impulsor de Roberto Álvarez rompieron el abrazo y terminaron inclinando la balanza hacia los capitalinos.
Veinticuatro horas después la historia cambió por completo. Las Tunas silenció el Latino con un categórico 9×0, aunque el marcador puede resultar engañoso. Las acciones transitaron sin anotaciones durante seis entradas y solo en el séptimo los visitantes encontraron la grieta definitiva. El cuadrangular de Henry Quintero quebró el empate y abrió las puertas a un racimo ofensivo que convirtió un duelo de lanzadores en una victoria holgada.
La diferencia apareció desde el box
Los dos primeros encuentros confirmaron aperturas azules a la altura de una final y rendimiento aceptable en la lomita contraria.
Por Industriales, Fher Cejas firmó una salida de calidad, de siete entradas y tres carreras limpias, para acreditarse el triunfo en el primer choque. En el segundo, Andy Vargas volvió a exhibir dominio al mantener sin anotaciones a la ofensiva tunera durante seis capítulos.

Sin embargo, la decisión de mantenerlo en el box para abrir el séptimo inning terminó siendo determinante. Tres imparables consecutivos, incluido el cuadrangular de Quintero, cambiaron el rumbo de un juego que hasta ese momento había sido dominado por el derecho capitalino.
En la lomita contraria Geonel Gutiérrez cubrió 4.2 con tres limpias todas en el acto inicial- y Yosmel Garcés tiró 3.2 en blanco.
Desde el bullpen también surgieron dos protagonistas. Yunier Batista volvió a demostrar por qué es uno de los mejores relevistas del torneo al preservar la ventaja industrialista con dos entradas impecables, en las que permitió apenas un hit y llegó a doce salvamentos en la temporada.
La respuesta tunera llegó en el segundo encuentro con Yankiel Mauris, quien lanzó cuatro sólidas entradas como relevista, aceptó solo dos imparables y se apuntó la victoria.

Precisamente el comportamiento de los cuerpos de relevo constituye, hasta ahora, la mayor diferencia estadística entre ambos equipos.
El bullpen de Las Tunas exhibe un excelente promedio de carreras limpias de 1.04 en 8.2 entradas, mientras los de Industriales trabajan para 9.00, cifra muy condicionada por las cinco carreras limpias permitidas durante el tercio final del segundo desafío.
Las Tunas golpea con más fuerza
Los números ofensivos también favorecen ligeramente a los Leñadores. Batean .304, con nueve extrabases, incluidos tres cuadrangulares. Industriales promedia .250 y suma cinco dobles como únicos batazos de más de una base.
Con corredores en circulación ambos conjuntos mantienen buenos dígitos, pero los orientales han sido más efectivos al capitalizar las oportunidades. Promedian .300 y remolcan carreras en el 33.3 por ciento de las ocasiones con hombres en posición anotadora. Los Leones, por su parte, registran .333, y convierten esas oportunidades en anotaciones el 23.5 por ciento de las veces que colocan corredores en tercera y/o segunda.
A la defensa, también existe una ligera superioridad tunera. Los pupilos de Abeicy Pantoja juegan para .986, con un solo error, mientras Industriales exhibe .976 y dos pifias.
Desde el montículo, de forma global el panorama también favorece a los actuales subcampeones. Su cuerpo de lanzadores trabaja para excelente efectividad colectiva de 2.12, muy por debajo del 5.50 que presentan los Leones.
La ventaja cambia de escenario
Más allá de las estadísticas, la gran ganancia de Las Tunas fue dividir honores en el Latinoamericano.
La victoria del jueves representó, además, la primera conseguida por los Leñadores en una final de la Liga Élite, luego de haber sido barridos (4-0) por Ciego de Ávila en la discusión del título de la edición anterior.
La serie se reanudará en el Julio Antonio Mella, donde se disputarán tres encuentros consecutivos. Haber recuperado la ventaja ofrece, en teoría, una posición estratégica para intentar acercarse al campeonato frente a su afición.
No obstante, dos partidos con desenlaces tan diferentes tampoco permiten establecer tendencias definitivas. Uno se decidió por un batazo oportuno en un cerrado duelo de pitcheo; el otro permaneció sin anotaciones durante seis entradas antes de convertirse en una goleada.
Si algo dejaron claro los dos primeros capítulos es que Industriales posee la rotación abridora para competir de tú a tú con cualquier rival, mientras Las Tunas confirmó que cuenta con un bullpen en gran momento y una ofensiva capaz de cambiar el rumbo de un partido con un solo swing.
La final sigue tan pareja como prometía antes del primer lanzamiento.
