El comienzo de temporada de Mason Miller no es algo habitual en las Grandes Ligas del Béisbol estadounidense. El cerrador de los Padres de San Diego empezó el año como el mejor en su misión tras el Clásico Mundial de 2026.
Los números de Miller lo ponen en el punto de mira para el Cy Young como el mejor lanzador de la temporada. Esto es algo bien difícil de conseguir como relevista, pues compite con abridores que se llevan muchos más reflectores y tienen más oportunidades para lucirse durante los seis meses de competencia oficial.
Conseguir estar en el listado de aspirantes ya es significativo para el norteamericano. Pero, si Miller gana, sería el primer relevista en hacerlo desde que Eric Gagne lo obtuvo en 2003, en la Liga Nacional. Son 23 años que no ha ocurrido y 15 en los que solo un cerrador se ubicó en el top tres de finalistas al galardón de los pitchers. Fue el caso de Enmanuel Clase en 2024, en la Liga Americana, año en el que registró 47 salvamentos y promedio de carreras limpias de 0.61.
Como respaldo a su candidatura Mason Miller cuenta con 34.2 tercios de inning de racha sin permitir carreras limpias, desde que comenzó en 2025 hasta su polémico fin este año. Y aunque se rompió esa cadena continúa mostrándose dominante y pudiera en culaquier momento iniciar otras racha.
El impacto de un jugador no solo se mide por estadísticas. Miller tiene, desde su puesto lanzando en la novena entrada, a los Padres luchando por el primer lugar de su divisón con un fortísimo elenco de los Dodgers de Los Ángeles, lo que es mérito enorme para su franquicia y también desde el punto de vista individual.
