La Copa Mundial de la FIFA 2026 continúa este domingo 5 de julio con dos encuentros correspondientes a los octavos de final, una etapa que marca el inicio de la eliminación directa y en la que cada partido define la continuidad o despedida de los aspirantes al título.
La atención se concentra en los enfrentamientos entre Brasil y Noruega, así como México e Inglaterra, dos choques que despiertan expectativas tanto por la calidad de los equipos como por el ambiente que rodea a las sedes mundialistas.
El primer compromiso se disputará en el área metropolitana de Nueva York y Nueva Jersey, donde la selección de Brasil, cinco veces campeona del mundo y representante de Sudamérica, buscará avanzar a los cuartos de final frente a Noruega, uno de los equipos europeos que ha protagonizado una de las campañas más destacadas del torneo.
Los reflectores apuntan especialmente al duelo entre la tradición brasileña y el poder ofensivo encabezado por el atacante noruego Erling Haaland.
La afición brasileña espera que su equipo confirme su condición de favorito, mientras que los seguidores noruegos confían en una nueva sorpresa que prolongue el recorrido de su selección.
Y en el partido de cierre, la actividad se trasladará al histórico Estadio Azteca de la Ciudad de México, escenario del esperado enfrentamiento entre México e Inglaterra.
El conjunto mexicano, representante de la Concacaf y anfitrión del torneo junto con Estados Unidos y Canadá, llega impulsado por el respaldo de miles de aficionados y por una actuación sólida en las rondas previas. Inglaterra, una de las selecciones con mayor tradición del fútbol europeo, afronta el reto de imponerse en una de las plazas más emblemáticas del balompié mundial.
La expectativa en la capital mexicana es notable, con actividades paralelas y concentraciones de aficionados que reflejan la importancia del encuentro para el país anfitrión.
Los vencedores de ambos partidos se unirán a las selecciones ya clasificadas para los cuartos de final, una instancia en la que la lucha por el campeonato comenzará a definirse con mayor claridad.
La jornada dominical representa, por tanto, un punto de inflexión en un Mundial que ha mantenido el interés de aficionados de todo el planeta y que entra en sus días más intensos.
